lunes, 10 de enero de 2011

Misa de confraternización con la Hermandad del Trabajo

El cuarto domingo de Adviento, el 19 de diciembre de 2010, celebraba la Hermandad la Solemne Eucaristía, última de las extraordinarias con las hermandades del Zaidín, en esta ocasión y siguiendo con el orden fundacional de las Cofradías vecinas del Barrio, dirigida a la obtención de los frutos espirituales para los hermanos propios de Resurrección y Triunfo así como de la asentada canónicamente en el Corpus Christi, la de Trabajo y Luz. 




Más de una veintena de hermanos de la Corporación del Lunes Santo acompañaron a la anfitriona en la Parroquial de San Miguel Arcángel, estando oficiada la Solemne Misa por el Coadjutor, el Reverendo Presbítero don José Antonio Cantos. La profecía de la concepción de la Virgen por el Profeta Isaías sirvió para introducirnos en la fiesta próxima de la natividad, al tiempo que la lectura la Carta a los Romanos fijaba la ascendencia regia y humana de Cristo, del linaje de David. La lectura de la Palabra de Dios, sobre el Evangelio de Mateo, nos recordaba que Jesús nació de María, desposada con José, y como este acepta la voluntad divina y la tarea encomendada. 


Incidió de manera cariñosa don José Antonio Cantos en la labor de María, su llamada virginal y dadas las fechas pasadas, la preservación de pecado con la que la ensalzó Dios. Instó a los cofrades a la imitación del modelo mariano en sus vidas y no cejó en agradecer la presencia de los hermanos de Trabajo y Luz no ya sólo durante la homilía sino en distintos momentos de la Solemne Eucaristía. 


Al término de esta, Eva Valladares hizo entrega del recordatorio que atestigua la presencia de los hermanos del Corpus Christi en el XXV Aniversario Fundacional de la Hermandad de Resurrección, así como el cálido agradecimiento a estos por la jornada y los lazos estrechos de unión que sostienen con la Hermandad convocante. 

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